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| | | Por siglos, los esploradores europeos han especulado sobre la existencía de un gran lago en Africa Central. Los viajeros de los siglos XVII y XVIII de vuelta desde Africa ofrecían descripciónes de un lago de que habían oído hablar sin haberlo nunca visto. Cartografos como Isle y Anville empezaron a producir mapas que indicavan cuidadosamente la forma y la posición del lago.
Durante el viaje en Mozambique en 1856, David Livingstone hizo vísita a Tete donde encontró Candido Cardosa que le dibujó una mapa del lago.
Después que su viaje a las fuentes del Zambesi fracasó por la imposibilidad de superar los rapidós de Kebrabassa, Livingstone organizó una espedición desde el río Shire al lago Nyasa. Aunque no fuera el primer europeo en visitar el Lago, fue él en conocer el resto del mundo y se cogió el honor de este descubrimiento. Lo describió como el "lago de las estrellas" referiendose a la superficie chispeante. En puro estilo de Livingstone, sus díarios indicavan descripciones detalladas del lago y de sus abitantes, datos sobre la largueza y anchura del Lago, su clima, sus orillas, pescadores y agricultores y de su nefasta influencía de la trata de esclávos.
Livingstone vió con sus ojos las pruevas de la deportación de miles de esclávos al año que venían transportados por el Lago Malawi para ser vendidos en los mercados de Africa Oriental. Fué él en pensar que una cañonera posicionada en el Lago Nyasa y una forma de comercio alternativa, junto a la difusión del Cristanismo habrían puesto fín al comercio de séres humanos. La petición de los misioneros encargados en difundir el Cristianismo en Africa Central no cayó en el vacío y la historia de Malawi cogió otra dirección.
El Lago Malawi ha siempre atraído viajeros propensos a los sueños. Desde la época de las misiones victorianas y de los comerciantes, las cuyas embarcaciones a vápor navegaban sus aguas para difundir el Cristianismo o para ganar dinero, los cuentos de los visitantes del lago han siempre quedado envueltos en una aureola de misterío y el lago se ha siempre escapado a una facíl y definitiva clasificación.
La naturaleza ha regalado al Lago Malawi una increible variedad de pezes tropicales de agua dulce: solo para citar una recordamos las 550 especies de ciclides que viven solo en el Lago Malawi. El famoso "Chambo" es la receta nacional del País. En 1980, una zona de la parte meridional de este enorme mar interior, que es el terzer lago africano en orden de grandeza, ha sido declarada por la Unesco como patrimonio de la humanidad.
La área incluye la Penisola Nankumba y las diferentes islas. Estamos en la zona del fabuloso Cape Maclear donde una serie de fantasticas playas de arena blanca estan alternadas con rocas aflorantes cubiertas por una densa vegetación que se refleja en las aguas cristalinas.
Desde Makanjir en la costa oeste, un solitario saúco arábe marcha hacía Salima, el ultimo de una estirpe de embarcaciones que en el siglo XIX conectavan el interior pre-colonial con los mercados de avório y de esclávos del Ocaéano Indiano.
Los chillidos de las aguilas pescadoras, los pescadores sobre sus barcos escavados en los troncos de los arboles cuyos perfiles se estallan contra la puesta del sol y la caliente y soñolienta atmósfera del lago, invitan a relajarse totalmente.
Observando el agraciado avanzar de una canoa, o paseando simplemente en la playa y pasando al lado de los palos de madera con miles de pezes puestos a secar, es facíl abandonarse a consideraciones rómanticas y pensar que este estilo de vida tan relajado y sín tiempo refleja toda la belleza del lago. Por eso, las canoas escavadas en los troncos de los arboles han participado a la transformación de la industria de pescados del país integrandose a la vida contemporanea. La llegada de la bicicleta ha facilitado el transporte del pescado desde el lago a los mercados de Blantyre y Zomba.
Hoy, toneladas de utaka y matemba desecados representan la base de la dieta también de los abitantes de los pueblos en el interno del país. Las tecnicas de pesca tradicionales comprenden la pesca con desolladuras, la pesca con las redes y con las redes a embudo. Las canoas son todavía bastante difusas pero hoy son favoritas las embarcaciones construidas con tablas de madera, porque pueden transportar cargos mayores. En caso de pesca abúndante los pezes vienen conservados desecandolos al sol pero en géneral el pescado viene ahumado en los pueblos que viven las orillas del lago. La pesca ofrece muchos sitios de trabajo no solo para los pescadores pero también para los constructores de los barcos, para los que los reparan, para los que arreglan las redes y para aquellos que van a vender el pescado también en los lugares más lejanos.
Los artesanos del lago estan dotados de una gran inventiva. Entre los productos más difusos hay los sombreros de paja de todas formas y estilo vendidos en los tenderetes; vienen construidos también juegos, incluso los cochitos con cofre y maletero, helicópteros con hélices o Rand Rover con tanto de ruedas de repuesto. En fín enormes cestas de paja para transportar o contener cualquier tipo de mercancía y maravillosos articúlos de madera fínemente trabajados que servían a recordarles para siempre el tiempo pasado en el lago.